¿Qué síntomas deben alertarnos?
Además del aumento de la temperatura corporal, pueden aparecer síntomas como dolor de cabeza, desorientación, mareos o náuseas.
¿Qué hacer ante un golpe de calor?
Lo más importante es actuar con rapidez y llamar al servicio de emergencias lo antes posible. Mientras llegan, se pueden tomar algunas medidas para ayudar a la persona afectada y evitar que la situación empeore:
- Llevar a la persona a un lugar fresco y ventilado.
- Administrarle agua, siempre que esté consciente.
- Aplicar paños fríos en zonas como la frente, las axilas o el cuello.
¿Cómo prevenirlo?
La prevención es clave para evitar los golpes de calor durante el verano. Para ello, conviene seguir estas recomendaciones:
- Beber al menos 2 litros de agua al día, incluso aunque no se tenga sed.
- Usar ropa fresca, suelta y cómoda.
- Protegerse con gafas de sol, gorra o sombrero.
- Evitar la exposición al sol en las horas de más intensidad, entre las 12:00 y las 17:00.
Con estas pautas, podrás disfrutar del verano de una forma más segura y saludable.
